sábado, 20 de agosto de 2011

Carta de V a H, 20 de agosto


Si Lucas no se ha visto, será porque le pesa o porque el horror de mostrarse lo han llevado a desaparecer. ¡Cómo cambia la vida, cuando uno rebusca entre los escritos de ese viejo cajón y no aparece! ¿Será demasiado tarde, tal vez, para cuando digamos se ha ido para siempre? Mientras tanto, seguimos viviendo igual casi automáticamente y decís que la carta no la escribió él. Tal vez en estos días su mano haya caído para siempre a los pies de alguien que escribe por él.
No te preocupes, sé que una mujer está con él una “antifiesta” , esas que ni rojo,  ni verde, ni dorado, una darkie. ¿Diremos Réquiem? Solo, al lado de cada hombre están los componentes.
Abro la carta, dejo de escribir, insisto en la birome y busco otra, ahora tiene que elegir: dinero o placer.
Yo sé que siempre vamos a acordarnos del lugar exacto: la librería. Recordaremos que era domingo, no es que esto vaya a cambiarnos la vida, no, pero se recibe una llamada y alguien dice al otro lado que ha muerto y es una puta mentira y estaba saliendo de casa y entrando algunas cosas que daban vueltas por ahí.
¿Y vos dónde estabas?  No se despidió como debería haberlo hecho, con brindis, estando del mejor humor, su gesto fue antiheroico.
Y en esta fila dan esta única película.

Dame señales, V

Pd: No sé que decir de la sangre, es casi, ligeramente disfuncional.

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